ESCUCHA ISRAEL
Porque creo en la Palabra , me he impuesto la tarea de escribir este libro sobre la Palabra de Dios, como el mejor servicio a su pueblo. Se puede pensar que escribir un libro de homilías resulta fácil. Y no lo es, ni en cuanto al fondo, que es insondable, ni en cuanto a la forma, que tiene que haber variado muchísimo en estos últimos años. Hemos pasado de los sermones científicos y retóricos, a las homilías de media hora o más, que eran verdaderos tratados. De aquellas, a las actuales, que deben ser más breves. Las de hoy deben ser una "parte" más de la liturgia de la Eucaristía , que "a partir de los textos sagrados" (SC 52) explica la palabra, y la ve actuante hoy en el mundo y en los hombres, con la misión de introducir en la fracción de la Palabra eucarística, para hacer su manducación más constructiva, provechosa, eficaz y redentora. Más salvífica.
J M Ballester