Cómo buscas la felicidad?
¿Es la felicidad una meta o el resultado de un meta conseguida? Muchas personas van a través de la vida buscando la felicidad, sólo para encontrar que se les escapa a su alcance. Otros siempre parecen estar contentos, incluso en frente de la tragedia. ¿Por qué es esto así? ¿Será que aquellos que buscan la felicidad luchan por encontrarla en los lugares equivocados, con las personas equivocadas y con el programa equivocado? ¿Es la felicidad una meta o el resultado de un meta conseguida?
El Salmo 1 proponía que la felicidad era el resultado de un estilo de vida. "Feliz la persona... (Bienaventurado el hombre..." Según el salmista, la persona feliz era uno que evitaba el mal y estudiaba las maneras de encontrar a Dios en la Ley. En otras palabras, la persona feliz hacía de Dios y Su Voluntad (encontrados en la Torá) el objetivo principal de la vida; el "sentirse bien" era un efecto secundario de la fe. Por contraste implícito, la persona infeliz era el cínico y el malvado, quien le importaba poco hacer la voluntad de Dios, aquél que pensaba que podría el mismo hacerse feliz. Al ampliar esta lógica un poco más, la persona feliz colocaba a Dios por encima de sí mismo y vivía para Dios; la persona infeliz vivía sólo para sí misma.
1 ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, Ni se detiene en el camino de los pecadores, Ni se sienta en la silla de los escarnecedores, 2 Sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, Y en Su ley medita de día y de noche! 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, Que da su fruto a su tiempo Y su hoja no se marchita; En todo lo que hace, prospera.
El camino a la felicidad, entonces, era vivir de acuerdo a los mandatos de Dios en todo momento consciente (1:2b). Esto era paralelo a lo que también se expresaba en la Shema [Profesión de Fe que es hecha en la práctica religiosa Judía (Deuteronomio. 6:4-9 ver cita al final)]:
Observa que esta dedicación a Dios era más que un compromiso; era un estilo de vida y un valor para pasar a la próxima generación. El resultado de ese estilo de vida creaba consistencia y crecimiento. (1: 3), Por contraste, el malvado disparaba egocéntricamente de moda en moda en busca de la felicidad plena; su estilo de vida era como "paja que se lleva el viento". (1: 4)
4 No así los impíos, Que son como paja que se lleva el viento. 5 Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos. 6 Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos, Pero el camino de los impíos perecerá.
Al final, Dios favorecería a los fieles, no a quienes se colocaban así mismos por encima de todos. Los fieles se reunirían junto con él (en la "congregación de los justos") mientras el ensimismado encontraría sentencia y ruina. (1:5-6; es poco claro si estos versos mencionados comentaban una situación actual o una creencia en un final de los Tiempos "el Día del Señor").
"La persona llena de fe es feliz". He encontrado verdadera esta declaración por mi misma experiencia. Las personas que más admiro son aquellos que viven felizmente con Dios. Ese compromiso protege toda su existencia con un alegre resplandor. Su sonrisa es original, su amor por su cónyuge e hijos es desbordante. Estas son las personas que quiero tener a mi alrededor; estas son las personas que me enorgullece llamar "Mis amigos y Mis Héroes". Me parece que su felicidad es contagiosa, porque encuentra sus raíces en algo que valoro sobre todo: un profundo amor por Dios.
¿De qué manera es tu fe y el amor a Dios la causa de tu felicidad?