EVANGELIO: Lucas 14:25-33

Lo que cuesta seguir a Jesús

Has una lista de las cualidades que definen a alguien como un cristiano. ¿Qué es la cualidad más importante? ¿Por qué?
¿Has tenido a alguien  a quien hayas "puesto sobre un pedestal" por ser un cristiano? Tanto como puedes protestar, esa persona actúa diferente que quienes le rodean, y te trata diferente a otros. Después de todo, quizás vayas a la iglesia el domingo, ores diariamente, y leas las escrituras con regularidad. Incluso podrías estar involucrado en un movimiento de renovación como el movimiento carismático, cursillos de cristiandad o encuentros matrimoniales. Esa persona te admira por estar más cerca de Dios que él o ella están. Tienes una hoja de vida espiritual.
Por desgracia, gente como aquellos que ponen a los "buenos" cristianos sobre pedestales pierden el punto. Estos comportamientos y hábitos son buenos; pero ellos no definen lo que hace un verdadero seguidor. La devoción define el discipulado. El cristiano hace que Jesús sea el centro de su vida.
En Lucas, Jesús predica sobre el coste del discipulado. La persona que no puede colocar a Jesús primero en su vida no puede ser su seguidor. Esto no es un rechazo por parte de Jesús. La persona que ha dividido las prioridades, al final, no puede elegir plenamente por Jesús, y ser un discípulo completo.


25 Caminaba con Jesús un gran gentío. Se volvió hacia ellos y les dijo:
26 «Si alguno quiere venir a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, sus hermanos y hermanas, e incluso a su propia persona, no puede ser discípulo mío.

Description: Referencias versículo 2727 El que no carga con su propia cruz para seguirme luego, no puede ser discípulo mío.
28 Cuando uno de ustedes quiere construir una casa en el campo, ¿no comienza por sentarse y hacer las cuentas, para ver si tiene para terminarla? 29 Porque si pone los cimientos y después no puede acabar la obra, todos los que lo vean se burlarán de él, 30 diciendo: ¡Ese hombre comenzó a edificar y no fue capaz de terminar!
31 Y cuando un rey parte a pelear contra otro rey, ¿no se sienta antes para pensarlo bien? ¿Podrá con sus diez mil hombres hacer frente al otro que viene contra él con veinte mil? 32 Y si no puede, envía mensajeros mientras el otro está aún lejos para llegar a un arreglo.

Description: Referencias versículo 3333 Esto vale para ustedes: el que no renuncia a todo lo que tiene, no podrá ser discípulo mío. "  Biblia Latinoamericana

14: 26 "no pospone a su padre y madre, su esposa y sus hijos, hermanos y hermanas, e incluso a su propia vida " esta es la lista de prioridades para una persona que vive en una cultura milenaria. A diferencia de nuestro énfasis occidental en el punto de vista individual, la gente en la época de Jesús velaba por el bienestar del clan. Dado que los padres definían el clan, ellos estaban en primer lugar, luego, cónyuges y descendencia, la familia extendida y, por último, uno mismo. En nuestra cultura  uno se situaría a sí mismo en primer lugar, el cónyuge e hijos a continuación, los padres en tercer lugar y la familia extendida, de última.
En el Evangelio de Lucas, Jesús establece tres impedimentos para el discipulado: el apego a la familia, las duras consecuencias del discipulado y el apego a las posesiones. Las tres tienen una advertencia. Si alguien no puede desconectarse de la familia o las posesiones, si alguien no puede vivir con las consecuencias de la vida cristiana, él o ella "no es capaz de ser mi discípulo" [26, 27b, 33b].
El apego a la familia está en primer lugar. Porque la familia tiene un lugar definido en la sociedad; Jesús no condena a la sociedad o el sistema de clanes que la construyó, simplemente utilizó un modismo semítico del lenguaje extremo para hacer su punto. Cuando dijo "odia", Jesús no estaba hablando acerca de la repulsa emocional y la distancia física, estaba hablando acerca del desprendimiento espiritual, la capacidad de poner a Dios primero, antes de la relación o del interés personal. De hecho, el desprendimiento espiritual requiere morir a los egoísmos y dejar que Dios sea el Señor de la vida. Sin tal desprendimiento, uno no tiene la capacidad de seguir verdaderamente a Jesús. [26]
A continuación, Jesús habla de llevar la Cruz. Nosotros, modernos, a veces reducimos el significado de esta frase a nuestras luchas personales. Para los primeros cristianos, sin embargo, esta frase tenía un significado mucho más literal. Como Jesús fue a la Cruz, sus seguidores podían degustar la muerte por su devoción por el maestro. Jesús, entonces, le dijo a su audiencia que debían aceptar ese peligro palpable. Si no lo hacían, no tenían la capacidad para ser un verdadero discípulo. [27]
En tercer lugar, Jesús volvió de nuevo a la noción de los apegos. Esta vez, se dirigió al tema de las posesiones con dos parábolas. La primera parábola había involucrado a un granjero en la construcción de una casa o un silo. Sin el dinero, ¿por qué debería un agricultor apresurarse para construir un silo que sería levantado a medias? Si así lo hacía, el agricultor sería visto como un tonto. [28-30]
En Lucas, el tema de la vergüenza social es abordado de una manera interesante. La separación de la familia y la aceptación de las consecuencias del discipulado, traería una vergüenza general de la sociedad sobre el seguidor, pero no en la propia comunidad cristiana. La persona que tenía confundidas sus prioridades entre Jesús y las posesiones no tendría ningún honor dentro o fuera de la comunidad.
La segunda parábola habla de un rey planificando la estrategia contra un oponente beligerante. ¿Puede el rey ganar la batalla contra un ejército que es dos veces el tamaño de su propio ejército? ¿O debería demandar paz? [31-32] En cualquier caso, el mensaje de Jesús sonó claramente.
Piensen bien y lo suficiente sobre el discipulado cristiano antes de tomar una decisión. Las prioridades divididas erosionan la capacidad de la persona para ser un discípulo.
Lucas creó una simetría entre el primero y el tercer impedimento. Al final, el discipulado requiere que uno renuncie tanto a las posesiones de la tierra y las posesiones del corazón, es decir las relaciones. Una vez más, significa el renunciar a uno mismo como "odiarse". Ambos significan poner a Dios en primer lugar. [14: 33]

TEMA DE CATECISMO: Nuestra participación en el sacrificio de Cristo (CCC 618)

El discipulado no sólo significa seguir al maestro con nuestra "cruz". También significa revelar el Cristo crucificado a otros. En otras palabras, a través de nuestras luchas y las consecuencias de la fe, Cristo está presente, para nosotros y para quienes nos ven.
Como dice el viejo proverbio, "Dios está en los detalles". Cuando ponemos a Dios en primer lugar en la vida, le abrimos la puerta para que él toque a las personas de maneras inimaginables. Estas formas trascienden cualquier actividad religiosa o comportamiento con el que nos encontremos. El trabaja a través de nosotros!
Piensa en las maneras en que Cristo te ha tocado a través de terceros. Las formas y momentos no tienen nada que ver con las actividades religiosas, la Misa del Domingo, la oración diaria, el estudio bíblico, etc..
Todos tenemos posesiones, relaciones o ideales que hemos cuidado celosamente. Al igual que Jesús desafió a su audiencia, a nosotros nos pregunta si podemos ubicarnos en perspectiva y ver la foto en tamaño grande. Antes de agarrar esas cosas, esas gentes, o esas causas y retenerlas ¿podemos pedirle a Dios que nos diga cuán importante son y qué prioridad debemos darles? ¿Podemos mirar al Padre en primer lugar y todo lo demás ponerlo en segundo lugar?

¿Cómo podemos poner a Dios primero en nuestras vidas? Se trata de un simple ejercicio que nos ayuda a concentrarnos en Dios. En primer lugar, mentalmente centrándote en tus  mayores logros, luego, preguntándote si estos fueron tus éxitos o regalos de Dios para ti. Por último, pregúntate si puedes dar esos objetos o logros de vuelta a Dios.