EVANGELIO:  Lucas 6:17, 20-26

Oh! Hermano (o Hermana), Quién eres tu?

¿Cuándo fue tu último acto de caridad? ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo bueno para otra persona?


Hay en la vida historias escritas y otras llevadas a la pantalla grande  sobre los temas más serios de la Divina Providencia y el cambio moral personal. Las historias se convierten en el objetivo buscado: el beneficio personal o el bien de los demás. El beneficio personal encadena el espíritu, mientras que el bien de los demás lo lava a uno y lo deja limpio del pasado.
En las cuatro beatitudes y maldiciones de Lucas, Jesús hablaba de los mismos objetivos con una sencilla pero implícita pregunta. ¿Oh! Hermano ( Hermana), que eres tú: pobre o rico?
En Lucas, Jesús comparaba a los ricos y los pobres en cuatro paralelos: Estatus, Posesiones, Entretenimiento y Testimonio Cristiano. Los pobres eran bendecidos por Dios. Los ricos eran bendecidos por sí mismos. ¿Cuál de las bendiciones duraría?

17 En aquel tiempo, Jesús descendió del monte con sus discípulos y sus apóstoles y se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y de Jerusalén, como de la costa de Tiro y de Sidón.

20 Mirando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo:
"Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios.
21 Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán.
22 Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. 23 Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.


Lucas deseaba invertir la sabiduría convencional. Mirando a través de los ojos de Dios, EL contrastaba el Bendito con el Maldito. Antes de que comparemos estos dos grupos, tenemos que recordar que la audiencia de Jesús era pobre; ellos creían que la riqueza era adquirida a sus expensas a través de medios deshonestos y opresivos. También hay que recordar que Jesús era abordado por sus discípulos, quienes habían renunciado a la conquista de la riqueza para lograr algo más grande.


Lucas diferenciaba a los "pobres" de los "ricos" por el foco de su atención. Los pobres heredarían el Reino de Dios debido a que era ahí donde ellos fijaban su Mirada; su esperanza en el futuro. [20] Los ricos, en cambio, se ocupaban de mantener y disfrutar de lo que ya tenían; su enfoque estaba sobre la gratificación en el presente. [24] Para Lucas, los "ricos" estaban marcados por su preocupación por el dinero y lo que podía comprar. Liberados de la tentación por el dinero, los "pobres" estaban marcados por su preocupación espiritual.


Para llegar a su punto, Lucas equiparaba tres actividades: las necesidades materiales ("alimento"), el entretenimiento ("risa/alegría") y la reputación. Aunque los pobres no tenían posesiones, estarían satisfechos [21]; los ricos tenían llenas sus necesidades, pero en última instancia no estaban satisfechos [25]. A pesar de que los pobres gritaban por las oportunidades que les llevaran entretenimiento, ellos estaban llenos de alegría [21]; los ricos, por otro lado simplemente  anhelaban más entretenimiento [25]. En nombre del Reino, los pobres serían perseguidos, pero serían honrados como los profetas de la antigüedad [22-23]; preocupados por la reputación en el presente, los ricos serían rápidamente olvidados [26].

Para Lucas, entonces, la diferencia entre los ricos y los pobres era más que dinero. Las personas verdaderamente pobres eran aquellas que estaban dispuestas a sacrificar las necesidades materiales, la diversión diaria y la reputación, por el Reino de Dios. Eran pobres por elección, no por las circunstancias. Los verdaderamente ricos eran quienes habían ansiado las riquezas y las comodidades que podían comprar, incluso en perjuicio de los demás.

6:17 "EL se detuvo en un llano"  A diferencia de los picos rocosos de las montañas, esta frase parece referirse a la pendiente de las colinas o montañas donde una gran cantidad de seguidores podían congregarse.

" Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y de Jerusalén, como de la costa de Tiro y de Sidón ". Lucas indicó que la gente venía desde las áreas pobladas al noroeste y al sur de Galilea a escuchar a Jesús. La reputación era más local o regional. Alcanzaba las áreas de los Gentiles que están  hoy en día al sur del Líbano y la ortodoxa Ciudad de David. En otras palabras, el público de Jesús era Judíos y Gentiles por igual.

6:22  La exclusión, el insulto público y la negación formaban el proceso de la excomunión de la sinagoga. La exclusión era física; la persona ya no era bienvenida en la sinagoga o en la asociación con la comunidad Judía. El insulto era público y social; había un esfuerzo concertado para destruir la reputación del excomulgado. El paso final era la negación; el nombre de la persona era borrado de los rollos (registros) de la comunidad. Nadie utilizaba el nombre del excomulgado. Hasta este punto, la comunidad no reconocía aún la existencia de persona expulsada.