PRIMERA LECTURA:  Isaías 52:7-10

El gozo del centinela

7 ¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, al mensajero que trae la buena nueva, que pregona la salvación, que dice a Sión: "Tu Dios es rey"!
8 Escucha: Tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan alborozados, porque ven con sus propios ojos al Señor, que retorna a Sión. 9 Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor rescata a su pueblo, consuela a Jerusalén. 10 Descubre el Señor su santo brazo a la vista de todas las naciones. Verá la tierra entera la salvación que viene de nuestro Dios.

¿Has visto lo que preveías esta Navidad? ¿Por qué o por qué no?

Estos pocos versos del Segundo Isaías describían la conversación alegre entre dos vigilantes imaginarios que guardaban las ruinas de Jerusalén justo antes del regreso de los fieles desde el exilio Babilonio. La dolorosa espera se acabó. YHWH había liberado a su pueblo de sus ataduras. Regresaban a casa para reconstruir la ciudad de David y su templo precioso.

Un hombre de avanzada  precedería a la multitud que venía de regreso con el mensaje de salvación: "Tu Dios es Rey!"
La conversación imaginaria sería un grito de alegría. El Señor mismo guiaba a su pueblo. Él restablecería los lugares sagrados. Él revelaría su poder en nombre de su pueblo. Todas las Naciones verían la salvación de YHWH.

Los Cristianos atestiguan alegres en estos versos que se centran en un pequeño bebé nacido hace dos milenios. Con el nacimiento de Jesús, Dios comenzó a reconstruir la relación entre la humanidad y su Creador. Ha llegado la salvación. ¡ Y está todavía con nosotros!


¿ Por qué estás alegre en esta temporada? ¿Cómo ha bendecido Dios este día para tí?