Cuándo has experimentado "la bondad del Señor"? Describe tu experiencia.
Prueba y verás la bondad del Señor. La bondad de Dios viene en muchas maneras diferentes, desde las bendiciones en momentos de trascendencia a encuentros de intimidad humana. Sea que estemos conscientes de la presencia inmediata de Dios o que reconozcamos su bondad en retrospección, siempre podemos "gustar y ver" su bondad.
Esta frase bien conocida viene del Salmo 34:8a. Este Salmo combina la alabanza y la literatura de sabiduría en un formato acróstico (la primera letra de cada línea empieza con una letra secuencial del alfabeto Hebreo; sin embargo, hace falta una de las letras en la secuencia y dos letras están invertidas). El Salmo empieza con una observación referente a la loca pretensión de David ante el Rey de Gat (ver 1 Samuel 21:11-15 ) como una manera de defenderse el mismo; el salmista (o escriba) debe haber pensado que tales frivolidades mostrarían sabiduría frente al peligro.
Salmo de David cuando se fingió loco delante de Abimelec, quien lo echó, y él se fue.
1 Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; Continuamente estará Su alabanza en mi boca. 2 En el SEÑOR se gloriará mi alma; Lo oirán los humildes y se regocijarán. 3 Engrandezcan al SEÑOR conmigo, Y exaltemos a una Su nombre. 4 Busqué al SEÑOR, y El me respondió, Y me libró de todos mis temores. 5 Los que a Él miraron, fueron iluminados; Sus rostros jamás serán avergonzados. 6 Este pobre clamó, y el SEÑOR le oyó, Y lo salvó de todas sus angustias. 7 El ángel del SEÑOR acampa alrededor de los que Le temen, Y los rescata. 8 Prueben y vean que el SEÑOR es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en El se refugia! 9 Teman al SEÑOR, ustedes Sus santos, Pues nada les falta a aquéllos que Le temen. 10 Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, Pero los que buscan al SEÑOR no carecerán de bien alguno.
34:1-3 era una invitación a la alabanza comunal; el líder exaltaba la gloria del Señor como testigo de la comunidad, luego invitaba a la asamblea a unírsele. 34:4-10 continuaba este llamado, pero hacía un giro hacia la literatura de sabiduría; el llamado no era para la alabanza sino para la dependencia de Dios. 34:5-6 proveía el testimonio personal de la dependencia; 34:7-8 eran los imperativos para seguir el modelo. Observe que los imperativos contenían las razones para la dependencia. Mira al Señor y tendrás gozo, no vergüenza (34:5). Gusten y vean la bondad del Señor, y reciban felicidad (34:8). 34.9-10 “Teman al Señor” (i.e., estar en reverencia a Dios) y no sufrirás de ninguna escasez.
11 Vengan, hijos, escúchenme; Les enseñaré el temor del SEÑOR. 12 ¿Quién es el hombre que desea vida Y quiere muchos días para ver el bien? 13 Guarda tu lengua del mal Y tus labios de hablar engaño. 14 Apártate del mal y haz el bien, Busca la paz y síguela. 15 Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, Y Sus oídos atentos a su clamor. 16 El rostro del SEÑOR está contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra su memoria. 17 Claman los justos, y el SEÑOR los oye Y los libra de todas sus angustias. 18 Cercano está el SEÑOR a los quebrantados de corazón, Y salva a los abatidos de espíritu. 19 Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas lo libra el SEÑOR. 20 El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos es quebrantado. 21 La maldad dará muerte al impío, Y los que aborrecen al justo serán condenados. 22 El SEÑOR redime el alma de Sus siervos, Y no será condenado ninguno de los que en El se refugian.
34:11-22 continuaba el tema de la sabiduría, pero esta vez, en proverbios. Al igual que los imperativos de 34: 8-9, 34:11 era un llamado, pero esta vez para aprender lo sabio del temor al Señor. 34:12 hace una pregunta retórica acerca del amor a la felicidad, solamente seguida por dos proverbios (34:13-14), uno, el responsorio del hablar mal, el otro, el arrepentimiento y la búsqueda de la paz. 34:15-22 describe el resultado de los proverbios. El miraría sobre el bueno, pero destruiría al malvado. Tal protección no significaba liberación de la miseria (34:18-20), pero garantizaba una llegada feliz a la presencia de Dios. (34:20b es una cita en Juan 19:36 como una profecía cumplida en su narración de la Pasión.)
Gusten y Vean la bondad del Señor. El imperativo de 34:9a es válido en los buenos y los malos tiempos. A pesar de los altibajos de la vida, Dios estará ahí si estamos abiertos a su presencia. El está ahí, espera por nuestra compañía.
1Sa 21:11 Pero los siervos de Aquis le dijeron: "¿No es éste David, el rey de la tierra? ¿No cantaban de él en las danzas, diciendo: 'Saúl mató a sus miles, Y David a sus diez miles'?" 1Sa 21:12 David tomó en serio estas palabras y temió grandemente a Aquis, rey de Gat. 1Sa 21:13 Y se fingió demente ante sus ojos y actuaba como loco en medio de ellos; escribía garabatos en las puertas de la entrada y dejaba que su saliva le corriera por la barba. 1Sa 21:14 Entonces Aquis dijo a sus siervos: "Vean al hombre portándose como un loco. ¿Por qué me lo traes? 1Sa 21:15 "¿Acaso me hacen falta locos, para que me traigan a éste y haga de loco en mi presencia? ¿Va a entrar éste en mi casa?"