1 Hermanos, No quiero que olviden que en el desierto nuestros padres estuvieron todos bajo la nube, todos cruzaron el mar Rojo 2 y todos se sometieron a Moisés, por una especie de bautismo en la nube y en el mar. 3 Todos comieron el mismo alimento milagroso 4 y todos bebieron de la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los acompañaba, y la roca era Cristo. 5 Sin embargo, la mayoría de ellos desagradaron a Dios y murieron en el desierto.
6 Todo esto sucedió como advertencia para nosotros, a fin de que no codiciemos cosas malas como ellos lo hicieron.
10 No murmuren ustedes como algunos de ellos murmuraron y perecieron a manos del ángel exterminador. 11 Todas estas cosas les sucedieron a nuestros antepasados como un ejemplo para nosotros y fueron puestas en las Escrituras como advertencia para los que vivimos en los últimos tiempos. 12 Así pues, el que crea estar firme, tenga cuidado de no caer.
10:1-4a Pablo interpreta la historia de Israel como midrash . Esta forma de interpretación estaba centrada en la interpretación de las palabras individualmente y de las formas gramaticales, mientras que utiliza un verso para interpretar a otro. El lente para la interpretación fue la tradición de enseñanza rabínica. Las imágenes de la nube, el mar, el maná y el agua de la roca se encuentran en los Salmos 78 y 106, y Nehemías 9:9-21.
Pablo eligió estas imágenes en su relación con el culto Cristiano. La nube, que es como el incienso, se encuentra en el templo como un signo de la presencia divina. El mar/agua y el alimento espiritual eran imágenes sacramentales para el Bautismo y la Eucaristía.
1:4c "y la roca era Cristo" Pablo tejió dos imágenes juntas para "roca". La permanencia y la estabilidad de Dios eran análogas a la roca (Deuteronomio 32:4; 2 Samuel 22:2, Salmos 18:2; 71:3). Pero Moisés dio a los Israelitas agua de una roca (Éxodo 17:6); Pablo usa esto como una imagen bautismal para los Corintios. Juntas, Pablo implicaba que eran las cualidades permanentes y dadoras de vida de Cristo.
En estos versos, Pablo enumera las bendiciones y las maldades de los Israelitas en el éxodo. De este modo, Pablo utiliza el éxodo como un ejemplo que tenía paralelismos con la Comunidad a la que escribió. Los Corintios habían sido bendecidos con la salvación (Observe las imágenes de la presencia divina y el Sacramento que se encuentra en 10:1-4a), pero ahora refunfuñan y pelean, como camarillas dentro de la comunidad luchando por el poder. Haciendo el paralelo, Pablo advierte a los fieles en Corinto no a ser presuntuosos. También, ellos, podrían sufrir la misma suerte que los Israelitas.
Nuestra actitud revela nuestra dirección espiritual. Tenemos bendiciones que nunca terminarán. Pero, ¿damos por sentadas nuestras bendiciones? ¿Nos quejamos cuando pensamos que no tenemos suficiente? Aquellos que caminaron con Dios y lo vieron en acción fallaron la prueba de muchas maneras. ¿Cuál es nuestra medida?
Midrash (Hebreo: מדרש ; plural midrashim, lit. "investigar" or "estudiar") es un método homilético de la exégesis bíblica. El término se refiere también a la compilación de toda enseñanza homilética en la Biblia.
Midrásh es una forma de interpretar historias bíblicas que van más allá de la simple destilación de enseñanzas religiosas, jurídicas o morales. Llena muchas lagunas dejadas en la narrativa bíblica con respecto a eventos y personalidades que sólo son insinuadas.