¿Cómo sabemos que Dios está realmente presente? Cuando tenemos una experiencia que nos cambia. La experiencia puede ser tan pequeña como un nuevo sentimiento o conocimiento, o tan grande como una visión. Medimos la experiencia, no por su profundidad, pero por la medida que nos cambia.
5 El SEÑOR lo llevó fuera, y le dijo: "Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas." Y añadió: "Así será tu descendencia." 6 Y Abram creyó en el SEÑOR, y El se lo reconoció por justicia. 7 Y le dijo: "Yo soy el SEÑOR que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra para que la poseas." 8 Entonces Abram le preguntó: "Oh Señor DIOS, ¿cómo puedo saber que la poseeré?" 9 El SEÑOR le respondió: "Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón." 10 Abram Le trajo todos éstos, los partió por la mitad, y puso cada mitad enfrente de la otra; pero no partió las aves. 11 Y las aves de rapiña descendían sobre los animales sacrificados, pero Abram las ahuyentaba. 12 A la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Abram. El terror de una gran oscuridad cayó sobre él.
17 Y sucedió que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades de los animales . 18 En aquel día el SEÑOR hizo un pacto con Abram, diciendo: "A tu descendencia he dado esta tierra, Desde el río de Egipto hasta el río grande, el Río Eufrates:
Abram tuvo una gran visión, pero la manera que la misma hizo cambios en él fue un regalo de Dios: descendientes y tierra [5 y 18]. Como líder de la tribu errante, Abram era un rico comerciante (un comerciante de "importación y exportación") y pastor. Los descendientes eran importantes para él, con la ayuda barata de la familia, él podía aumentar su riqueza, y la descendencia le daría "inmortalidad" a través de la memoria de sus hijos. Lamentablemente, la esposa de Abraham no podía darle hijos.
Mientras que la tierra era necesaria para que Abraham pudiera criar las ovejas y el ganado, un territorio con fronteras seguras no era tan importante para Abraham, como podría ser para sus descendientes para poder trabajar en la granja.
¿Quién era este Dios que prometía a Abram descendientes y tierra? El Dios de Abraham fue, probablemente, una deidad de su clan, el Dios más cercano a él. En un mundo con muchos dioses, había una deidad para cada ciudad, cada familia y cada propósito. Aunque Abram habría reconocido a estos otros dioses, el único Dios que era importante para él era el Dios que estaba más cercano a él y que podía cumplir sus promesas. Este era el Dios en quien Abram ponía su confianza [6].
La visión que tuvo Abram fue moldeada en una ceremonia de Pacto, la misma que un Rey haría con un fiel servidor. El Pacto fue un acto de dar-recibir regalos amablemente; todas las obligaciones y sanciones del Pacto fueron adoptadas por el Rey, no por el servidor.
Los animales cortados representan la pena del Pacto [9-10]. La gente que caminaba entre los cuerpos sacrificados de los animales asumían la pena del Pacto (la gente diría; "Si yo no mantengo el convenio, quiero terminar como estos animales están ahora"). Ya que el brasero humeante y las llamas de las antorchas que pasaban entre las piezas representaban a Dios, él sólo asumiría la pena por romper el Pacto [17]. Dios fue poniendo su reputación en la línea como una deidad; si él no podía cumplir sus promesas, el no era digno de la confianza de Abram. Por otro lado, esta ceremonia era una garantía para Abram; él recibiría descendientes y tierra!
Mientras que la sensación, la inspiración y lo inexplicable podrían ser medidas de la presencia de Dios, el cambio personal era una medida mejor. Para Abraham, el cambio fue descendientes y tierra; para nosotros, el cambio es la Iglesia, un lugar y una comunidad en la que podemos crecer cerca a Dios, y estos cambios son dones de Dios.
¿Cómo te ha cambiado Dios? ¿Ha habido un momento particular de cambio? ¿Por qué es importante ese momento particular?