Cuántas maravillas has visto en tu vida? Cómo te han afectado esas maravillas?
Las maravillas y el asombro empiezan con una visión. Alguien en algún lugar fija su cabeza en una manera diferente y ve lo que no ha sido visto antes. El ojo mental fotografía lo imposible como posible. Ingenuidad y mucho esfuerzo hacen lo posible real y disponible.
Los milagros también requieren una visión que haga posibles los imposibles. A diferencia de lo maravilloso o notorio, los milagros requieren un nivel de fe. Los milagros requieren que la gente crea en un poder más grande que el ellas poseen. En un camino polvoriento, un ciego limosnero vio con la fe lo que era posible. Y él alcanzó llamar la atención de alguien (EL) que le podía ayudar.
La ceguera puede ser más que un problema físico. En el Evangelio de hoy, un ciego buscó a Jesús para que le curara, porque el hombre pudo "ver" en Jesús lo que sus mismos discípulos no podían, una oportunidad de cambio.
10:46 Entonces llegaron a Jericó. Y cuando El salía de Jericó con Sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciego llamado Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino. 10:47 Cuando oyó que era Jesús el Nazareno, comenzó a gritar y a decir: "¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!" 10:48 Y muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba mucho más: "¡Hijo de David, ten misericordia de mí!" 10:49 Jesús se detuvo y dijo: "Llámenlo." Y llamaron al ciego, diciéndole: "¡Anímate! Levántate, que te llama." 10:50 Arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús. 10:51 Y dirigiéndose a él, Jesús le preguntó: "¿Qué deseas que haga por ti?" Y el ciego Le respondió: "Raboní (Mi Maestro), que recobre la vista." 10:52 "Vete, tu fe te ha sanado," le dijo Jesús. Al instante el ciego recobró la vista, y Lo seguía por el camino.
Cuando escuchó que Jesús se acercaba, el ciego limosnero gritó para que Jesús lo curara [47-48]. El título "Hijo de David" podía referirse al gran ancestro de Jesús; podía también referirse a Salomón, el hombre más sabio en la historia Judía. Según la imagen popular del predicador de Galilea, Jesús poseía sabiduría en sus enseñanzas, porque él tenía el poder de Dios al hacer sanación. Así que, él tenía el espíritu de Salomón. En cualquier caso, sin embargo, el ciego limosnero usaba el título de honor como una carnada. A diferencia de los Fariseos y los Escribas, el limosnero no perseguía avergonzar(desacreditar) a Jesús para construir su propio honor. El limosnero simplemente deseaba tener su vista y se le devolviera su lugar en la sociedad. A diferencia del reto de los Fariseos, cumplir el reto del ciego aumentaría el honor de ambos hombres.
En los tiempos de Jesús, la expresión "ten compasión /misericordia" quería decir pagar las deudas; cuando el deudor pagaba a su acreedor, él o ella tenía "misericordia" para el acreedor. Ante los ojos de Dios, los ricos y acomodados tienen una deuda social que pagar a los enfermos y a los pobres. En su grito implorando misericordia, el hombre ciego estaba en realidad retando a Jesús: "Ey, hombre sabio, paga tu deuda social y cúrame!"
Ahora vemos porque los discípulos de Jesús querían callar al ciego. Qué vergonzoso! Pero eso no detenía al hombre tenaz [48]. Cuando Jesús reconoció su petición (y reto), la vergüenza social se volvió entusiasmo [49-50]. Jesús preguntó y respondió a la petición del hombre de darle la vista[51].
A diferencia del evangelio de la semana pasada, cuando Santiago y Juan pedían liderazgo, esta semana el hombre ciego pedía vista. A diferencia de lo físico, la "vista" espiritual es la habilidad de ver el cuadro más grande, ver los eventos por medio de los ojos de Dios. La deficiencia o ausencia de la vista física de Bartimeo ya tenía este don espiritual; los discípulos no lo tenían. Es por esto que Jesús pudo decirle a Bartimeo: "Tu fe te ha salvado." Jesús equiparaba la vista espiritual con la fe.
Jesús también le dice al hombre que ha sanado: "Vete." Pero en el momento que Bartimeo llamó a Jesús, el llegó a ser un seguidor a lado de Jesús (lo supiese o no). Es por eso que Bartimeo no regresó a casa, pero siguió a Jesús.