El "pan de vida" es una muestra de prueba y una promesa de vida con Dios. Cuando recibimos el Cuerpo y la Sangre de Cristo en Comunión, tenemos una prueba del Reino. Respondemos a la invitación del Padre para venir a su mesa, nosotros "festejamos" con la vida de su Hijo, y nos "embriagamos" con el Espíritu. Aunque lo que recibimos está velado en las formas de pan y vino, apuntan hacia un tiempo que se cumplirá, cuando el nuevo cielo y la nueva tierra aparecerán, cuando el pueblo de Dios será reunido para alabar su nombre y vivir en su mera vida.
Qué experiencia espiritual has tenido en la comunión? De qué manera la Eucaristía te ha ayudado en tu vida, renovado tu fe, y dado esperanza?
Qué póliza de seguro de vida te ofrece Jesús! En el pan y el vino de la Eucaristía, el te da los medios para la vida eterna. No es una evación contra lo inesperado, pero una promesa segura de que nosotros viviremos sin importar lo que pasará.
El costo es pequeño, aunque muy pocos desean pagarlo. Parece que el separarnos de nuestro dinero es más fácil que separarnos de nuestra confianza. Pero, en quién más podríamos confiar nuestras vidas?