En el evangelio de Marcos, el hombre rico deseaba más de lo que tenía. Pero, él nos buscaba satisfacer esa hambre con la acumulación de más riqueza y poder. De hecho, el trataba de vivir una vida moral. Así que, el buscó la sabiduría de Jesús para responder a esa desesperación.
Cada ser humano tiene esa misma hambre. Dentro de cada uno de nosotros hay un deseo por todo lo que trasciende tiempo y espacio, eso que dará una satisfacción para toda la vida y más allá. Dios nos creó con esa sed de manera que pudiéramos buscarlo. Porque solamente en él encontramos verdadera felicidad.
Mientras encontramos a Dios, descubrimos que somos altamente depedientes de él. El saber eso puede que sea muy pesado para muchos para llevar. Ellos quieren influencia. Ellos llegan a ser, en lo mejor, indiferentes a la expresión religiosa. En lo peor, ellos se vuelven hostiles y violentos contra el deseo de buscar a Dios. No obstante, la apatía o la persecución no pueden parar la satisfacción que encuentra cada persona.
No solamente es la búsqueda del Dios universal, su respuesta solamente puede ser encontrada en relación con Dios. Solamente cuando descubrimos que no podemos ser felices solos, es cuando encontramos felicidad en Dios. Solamente cuando renunciamos a la noción de nuestras riquezas, personalidad, o poder es que se nos puede dar la felicidad que buscamos, solamente entonces estaremos listos para recibir el Reino, la presencia misma de Dios.
De qué manera tu propia realización te ha traído a Dios? De qué manera él ha satisfecho esa búsqueda?
A través de los retos y las luchas de la vida, un deseo fuerte todavía nos conduce. El deseo encuentra su primer frescura en una relación de fe con Dios. Pero ese deseo nos conduce a una relación más cercana con nuestro creador. Requiere de nosotros una demanda moral y religiosa. A pesar de las distracciones diarias de la vida, las tentaciones de buscar por respuesta en algún otro lugar, y nuestra propia debilidad moral, nos recuerdan las palabras de Jesús: " Para Dios, nada es imposible."
De qué manera Dios te ha mostrado su poder, volviendo los imposibles en posibles? De qué manera tu respuesta afectará tu vida de oración esta semana?