El matrimonio es un regalo de uno mismo (una misma) a la otra persona. Del darse uno mismo viene la vida, la vida de un hijo y la vida de la familia. Cualquier cosa que interrumpa esa vida y su fuente humana reta a cualquiera que esté involucrado.
En muchas sociedades, el divorcio es una ocurrencia común. Mientras que el divorcio no tiene atado el mismo estigma que las generaciones del pasado, la disolución legal de un matrimonio todavía acarrea consigo serias consecuencias. En vez de una santificación a la unión que simboliza el amor de Dios por su pueblo, el matrimonio es visto ahora en términos meramente de compañerismo humano; al igual que los amigos van y vienen, así los matrimonios.
Aunque la disolución del matrimonio tiene un efecto directo en la pareja involucrada, sus hijos, y la familia y amigos que les rodea. El divorcio puede y tiene efectos negativos duraderos en cada uno de los involucrados. El divorcio puede causar un sufrimiento real y permanente. El volverse a casar solamente amalgama la situación.
Debido las ramificaciones del divorcio en los personal y en la sociedad, el sujeto acarrea un serio peso moral. El divorcio puede ser una opción que libere a una de las partes de una situación personal y moral insostenible, pero debe ser visto como el último recurso.
La Iglesia está vitalmente interesada en el verdadero bienestar de los casados, los divorciados y los que se han vuelto a casar. Sin importar su estado civil, uno debe buscar siempre la consejería de un guía espiritual o un confesor. De esta manera, la persona puede hacerle frente a los retos morales que él o ella enfrenta.
Tienes alguna experiencia de divorcio? De qué manera el divorcio ha afectado a las gente involucrada? Te ha dado alguna oportunidad para ayudar a otros para crecer cerca de Dios? Cómo?
La familia es de un valor fundamental para las sociedades, no importa su forma cultural. Cualquier cosa que rete a la familia debe ser rechazado. El divorcio no debe retar a cada familia, pero debe ser una preocupación para todos porque afecta la estabilidad de los padres y el bienestar de los hijos.
Quizás deberíamos hacer la pregunta en una forma positiva. Qué estamos haciendo para promover el bienestar de las familias? De qué manera aseguramos la estabilidad de los padres y el bienestar de los hijos?
Considere estas dos preguntas en su mundo personal. Cómo puedes ayudarle a una familia, a sus padres y a sus hijos para crecer?