Tema de Catecismo: Verdadero liderazgo (CCC 543-545, 2248, 2252, 2254)

El ejemplo de liderazgo de Cristo requiere de nosotros reflexionar en nuestra motivación de poder. A través de Galilea, Jesús predicaba acerca del "reino de Dios," un estado donde Dios viviría con el pobre, el menos importante, el pecador. Todos estaban invitados a vivir bajo el reino de Dios, pero el reino de Dios requería un cambio de mente y corazón a su voluntad y lejos de los deseos de más poder. (CCC 543, 544, 545)


Todos tenemos la oportunidad y la responsabilidad de ejercer liderazgo en nuestras vidas. Pero, tal como refiere el Evangelio, liderazgo significa servicio. Significa poner a un lado nuestros deseos egoístas para cuidar por las necesidades de otros y para mostrarle respeto. Esto debe ser el corazón del mandamiento del líder: "honrar a su padre y a su madre."
Entre familias, tanto padres como hijos están obligados a cumplir este mandamiento. Los padres tienen que cuidar por las necesidades físicas y espirituales de sus hijos en el espíritu del servicio Cristiano (CCC 2252). Los hijos tienen que mostrar respeto, obediencia, y asistencia a sus padres. (CCC 2248).

Los mismo puede ser dicho de los gobiernos y los deberes de los ciudadanos. Los gobiernos tienen que respetar la dignidad y la libertad de los individuos y proteger a las familias (CCC 2254). Los ciudadanos tienen que trabajar junto a los gobiernos para construir una sociedad justa y libre. Si las demandas de los gobiernos son injustas, sin embargo, el ciudadano tiene la obligación de no cumplir esas demandas. (CCC 2256).

En todo caso, somos responsables de crear una atmósfera de respeto mutuo y satisfacer las necesidades. Este es el verdadero significado de liderazgo.

De qué manera te ha mostrado alguien verdadero liderazgo Cristiano? De qué manera este liderazgo te ha retado tu rol como líder: padre, gerente, o compañero de trabajo, ministro, etc?

Los niños. Ellos son nuestro reto y nuestra recompensa. Ellos pueden ser dos o cien. Ellos pueden parecer enanitos o actores. Ellos puede que sean dadores espontáneos o volverse testarudos (como los adultos). Pero, ellos son el regalo que Dios nos hace. Ellos son la medida de nuestro liderazgo Cristiano. Cómo les guiamos, cómo les servimos, revela la seriedad de nuestro compromiso con Cristo. Sirvámosles bien.

Prueba este sencillo ejercicio de imaginación. Colócate en el centro de los doce a la par de Jesús. En los ojos de tu mente, ponte de frente a Jesús y obsérvale abrazarte. Puedes sentir lo fuerte de sus brazos, la ternura de su roce, el calor de sus manos? Puedes sentir la fortaleza de su amor? Al terminar este ejercicio, piensa en esos que en tu vida necesitan el abrazo de Cristo. Cómo puedes ayudarles a recibir ese abrazo?