Jesús es nuestro Profeta, Sacerdote y ReyJesús el ReyPilatos volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y Le preguntó: "¿Eres Tú el Rey de los Judíos?" Jesús de Nazaret es el Cristo. La palabra "Cristo" significa "Ungido de Dios". Mucho antes de que Jesús naciera, Reyes y sacerdotes de Israel eran ungidos en sus frentes con aceite de oliva para declarar su lugar y el poder. El gran profeta Elías ungió a su sucesor, Eliseo y le dio su lugar y el poder. Pronto, los pueblos de Israel y Judá ansiaban por alguien que tuviese las mejores cualidades de rey, sacerdote y profeta. Alguien que los gobernaría con justicia, ofrecería un culto sincero a Dios y que les diría la verdad sobre los deseos de Dios. Alguien a quien Dios ungiría con su propio poder para hacer su voluntad. Alguien que sería el Cristo: profeta, sacerdote y rey. Cuando murió en la Cruz, Jesús mostró a todo el mundo que El era realmente el Cristo. Profeta, Sacerdote y ReyUno de los malhechores que estaban colgados allí Le lanzaba insultos (blasfemias), diciendo: "¿No eres Tú el Cristo? ¡Sálvate a Ti mismo y a nosotros!" "¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? "Nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero éste nada malo ha hecho." Y añadió: "Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en Tu reino." ¿Qué hace un rey? El sirve a su pueblo. En la Cruz, Jesús es nuestro Rey porque nos muestra hasta qué punto él irá a servirnos. Estaba dispuesto a morir por nosotros! ¿Qué hace un sacerdote? Ofrece culto a Dios. En la Cruz, Jesús es nuestro sacerdote porque él se ofreció a Dios por nosotros. Hacemos lo que Jesús haceJesús dijo a sus seguidores: Como seguidores de Jesús, estamos llamados a compartir su papel como profeta, sacerdote y rey. Como Rey, Jesús sirvió a todas las personas. Así que estamos para servir a otros y a sus necesidades. Jesús se ofreció a sí mismo como Sumo Sacerdote de Dios. Nosotros también estamos para ofrecer a Dios nuestras oraciones y nosotros mismos. Jesús proclamaba las Buenas Nuevas de Dios. Él nos llama a hacer lo mismo con nuestra familia, amigos y vecinos. El quiere que demos el mensaje de amor y perdón de Dios. El Sacrificio de la Misa |
La Misa celebra la muerte de Jesús en la Cruz. Por lo tanto, es un sacrificio, una ofrenda a Dios de un animal como la víctima por un sacerdote. Jesús está activo en la Misa como Sumo Sacerdote, que se ofrece él mismo completamente a Dios Padre. Pero Jesús también es la víctima del sacrificio porque murió por nosotros.
En la Misa, el obispo o el sacerdote representa a Jesús, el Sumo Sacerdote. Él reza para que el Espíritu cambie el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo. Y él dice las palabras que Jesús habló en la última cena: Esto es mi cuerpo. Esto es mi sangre.
Igual que la víctima animal fue compartido como alimento con quienes ofrecieron a Dios, Jesús mismo se comparte en su Cuerpo y su Sangre en la misa.