Salmo 15

Justicia y Aceptación

Salmo de David.
1 Señor, ¿quién habitará en tu santa Montaña? 2 El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón 3 y no calumnia con su lengua. El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, 4 el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado; 5 el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. 6 El que procede así, nunca vacilará.

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De qué manera experimentas perdón y aceptación?

El sistema de Cortes en la mayor parte de países en el mundo define la justicia como la igualdad. Esta inspiración puede parecer obvia, pero hay otras definiciones para Justicia. Para algunas culturas, la justicia significa perdón. Para esos pueblos, la justicia no es un ejercicio de los derechos de uno y la búsqueda de un arreglo imparcial; la justicia intenta duramente de retraer al perdido y reintegrarlo en la sociedad. Nosotros tenemos cortes que hacen los arreglos y dan las sentencias; esas culturas tienen rituales de aceptación.

Algunos doctores bíblicos especulan que el Salmo 15 representaba un ritual para readmitir un penitente en el Templo. El Salmo 15:1 empieza con una pregunta: quién puede vivir con Dios? La imagen de la tienda para la jornada del Exodo y la montaña donde el Templo descansa representaba la presencia de lo divino. La respuesta venía una breve reseña de la Ley. 15:2 enfatizaba el intento del Judío fiel, puesto que el espíritu de la Ley guiaba a su observancia. 15:3-5 describía las relaciones con sus paisanos; el respeto a otros, el rechazo a la gente mala, el temor a Dios, ser justos en cuestiones de política y comercio. 15:6 cerraba el Salmo con una nota de animo: "El que procede así, nunca vacilará."

Asumamos que los doctores de la Biblia están en lo correcto; el Salmo 15 era un ritual de readmisión al Templo. El ritual pudo ser dividido en los siguientes pasos. El penitente, junto con un sacerdote y posiblemente otros oficiales se paraba frente a la entrada al Templo. El sacerdote  haría la pregunta formulada en 15:1. El penitente o representante respondería con 15:3-5; de esa manera, el penitente renovaría su compromiso de fidelidad. El sacerdote respondería con 15:6; él aprobaría el retorno del penitente, permitiendo su entrada en el Templo. Mientras este escenario no es seguro, puede darnos una indicación de los valores culturales de la época.

Mucha gente cree que el perdón y la aceptación debería ser relegada a las esferas privadas; las esferas públicas de las cortes o la legislación debería enfocarse en la justicia y los derechos de la gente. Esto es desafortunado. Imagínense que nuestra cultura tuviese rituales públicos de perdón. Quizás seríamos una sociedad  mejor, porque tendríamos una manera de reintegrar al penitente.

Cada quien tiene una persona a quien perdonar. Cada uno de nosotros tiene la necesidad de ser perdonado. Quién es esa persona en tu vida? De qué manera puede perdonar y buscar perdón? Cómo puedes saber si el perdonar es exitoso?