Salmo 34

Gusten y vean que bueno es el Señor

Cuándo has experimentado "la bondad del Señor"? Describe tu experiencia.

Prueba y verás la bondad del Señor. La bondad de Dios viene en muchas maneras diferentes, desde las bendiciones en momentos de trascendencia a encuentros de intimidad humana. Sea que estemos conscientes de la presencia inmediata de Dios o que reconozcamos  su bondad en retrospección, siempre podemos "gustar y ver" su bondad.

Esta frase bien conocida viene del Salmo 34:8a. Este Salmo combina la alabanza y la literatura de sabiduría en un formato acróstico (la primera letra de cada línea empieza con una secuencia del alfabeto Hebreo; sin embargo, hace falta una de las letras en la secuencia y dos letras están invertidas). El Salmo empieza con una observación referente a la loca pretención de David ante el Rey de Gath (ver 1 Samuel 21:11-16) como una manera de defenderse el mismo; el salmista (o escriba) debe haber pensado que tales frivolidades mostrarían sabiduría frente al peligro.

1 De David. Cuando se fingió demente delante de Abimélec, y tuvo que irse, echado por él.
2 [Alef] Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. 3 [Bet] Mi alma se gloría en el Señor; que lo oigan los humildes y se alegren. 4 [Guímel] Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. 5 [Dálet] Busqué al Señor: él me respondió y me libró de todos mis temores. 6 [He] Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. 7 [Zain] Este pobre hombre invocó al Señor: él lo escuchó y los salvó de sus angustias. 8 [Jet] El Angel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. 9 [Tet] ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!  ¡Felices los que en él se refugian! 10  [Iod] Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. 11 [Caf] Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.
Biblia de Jerusalén

34:2-4 era una invitación a la alabanza comunal; el líder exaltaba la gloria del Señor como testigo de la comunidad, luego invitaba a la asamblea a unírsele. 34:5-11 continuaba este llamado, pero hacía un giro hacia la literatura de sabiduría; el llamado no era para la alabanza sino para la dependencia de Dios. 34:5, 6-7 proveía el testimonio personal de la dependencia; 34:5, 8-9 eran los imperativos para seguir el modelo. Observe que los imperativos contenían las razones para la dependencia. "Mira al Señor" y  tendrás gozo, no verguenza (34:6). “Gusten y vean la bondad del Señor” y reciban felicidad (34:10). “Teman al Señor” (i.e., estar en reverencia a Dios) y no sufrirás de ninguna escasez.

12 [Lámed] Vengan, hijos, escuchen: voy a enseñarles el temor del Señor. 13 [Mem] ¿Quién es el hombre que ama la vida y desea gozar de días felices? 14 [Nun] Guarda tu lengua del mal,  y tus labios de palabras mentirosas. 15 [Sámec] Apártate del mal y practica el bien, busca la paz y sigue tras ella. 16 [Ain] Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor; 17 [Pe] pero el Señor rechaza a los que hacen el mal para borrar su recuerdo de la tierra. 18 [Sade] Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias. 19 [Qof] El Señor está cerca del que sufre  y salva a los que están abatidos. 20 [Res] El justo padece muchos males, pero el Señor lo libra de ellos. 21 [Sin] El cuida todos sus huesos, no se quebrará ni uno solo. 22 [Tau] La maldad hará morir al malvado,  y los que odian al justo serán castigados; 23 [Vau] Pero el Señor rescata a sus servidores, y los que se refugian en él no serán castigados.

34:12-23 continuaba el tema de la sabiduría, pero esta vez, en proverbios. Al igual que los imperativos de 34:6, 9-10, 34:12 era un llamado, pero esta vez para aprender lo sabio del temor al Señor. 34:13 hace una pregunta retórica acerca del amor a la felicidad, solamente seguida por dos proverbios (34:14-15), uno, el responsorio del hablar mal, el otro, el arrepentimiento y la búsqueda de la paz. 34:16-23 describe el resultado de los proverbios. El miraría sobre el bueno, pero destruiría al malvado. Tal protección no significaba liberación de la miseria (34:19-21), pero garantizaba una llegada feliz a la presencia de Dios. (34:21b es una cita en Juan 19:36 como una profecía cumplida en su narración de la Pasión.)

Gusten y Vean la bondad del Señor. El imperativo de 34:10a es válido en los buenos y los malos tiempos. A pesar de los altibajos de la vida, Dios estará ahí si estamos abiertos a su presencia. El está ahí, espera por nuestra compañía.

34:6, 9-10 describía tres actitudes espirituales: buscar la presencia de Dios, participar en Su presencia, admirar su presencia. De qué manera has "mirado al Señor?” De qué manera has "gustado y visto la bondad del Señor?” Has "temido al Señor?” Qué bendiciones has recibido por tus esfuerzos?