Salmo 93

Nuestro Señor es Rey

93:1  El SEÑOR reina, vestido está de majestad; El SEÑOR se ha vestido y ceñido de poder; Ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible. 93:2  Desde la antigüedad está establecido Tu trono; Tú eres desde la eternidad.  93:3  Los torrentes han alzado, oh SEÑOR, Los torrentes han alzado su voz; Los torrentes alzan sus batientes olas. 93:4  Más que el fragor de muchas aguas, Más que las poderosas olas del mar, Es poderoso el SEÑOR en las alturas.  93:5  Tus testimonios son muy fidedignos; La santidad conviene a Tu casa, Eternamente, oh SEÑOR.

Cuándo parece que tu fe es la más fuerte? Cuándo sientes definitivamente la presencia de Dios?
De vez en cuando, todos tenemos la experiencia del "pico de la montaña". La altura emocional que nos asegura que Dios está verdaderamente presente. En esos momentos raros, la alabanza se convierte en un hecho. Nos damos cuenta de todos los tópicos que amontonamos alrededor de nuestro Creador tienen en realidad algún fundamento. El poder y la gloria de Dios son palpables.

Estos tiempos nos recuerdan que la alabanza no se expresaron sólo en signos de exclamación, pero en una declaración de hecho. El Salmo 93 era tal declaración. Pintaba el gobierno y el poder de Dios en términos generales. El era el Todopoderoso en capacidad y presencia.

Muchos estudiosos creen que este himno triunfal fue escrito en los tiempos de gloria de la monarquía antes el exilio de Babilonia. El tono de los salmos describía  la presencia de Dios en términos reales; El era el Rey y él estaba "revestido" con el ejercicio del poder y la reputación que beneficien al Señor de todos. Sus decisiones se mantendrían firmes, tanto en la creación y como en la ley. Los de su "casa" (es decir, la casa de David) gobernarían con él para siempre. Incluso las fuerzas primordiales no podrían derrotarlo. Observe la falta de incertidumbre y melancolía que marcaban los escritos de la época anterior al exilio.

Cuando la alabanza se convierte en un hecho, vemos nuestro Creador y su creación bajo una luz diferente. El está con nosotros y nuestra rutina diaria puede ponerse en contexto. El es el rey que nos bendice con cada regalo imaginable. De hecho, nuestras vidas se convierten en pura bendición. Estos son los tiempos cuando experimentamos el poder de Dios y su glorioso gobierno sobre nosotros.

¿Cómo es tu bendecida tu vida? ¿Cómo ese pensamiento convierte tu alabanza en un hecho?