Segunda Lectura: Santiago 1:17-18, 21b-22, 27

Sean practicantes de la Palabra

17 Todo beneficio y todo don perfecto viene de lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. 18 Por su propia voluntad nos engendró por medio del Evangelio para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas.
21 Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos. 22 Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla, engañándose a ustedes mismos.
27 La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y en guardarse de este mundo corrompido.

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La tradición sostiene que el libro de Santiago fue escrito en oposición a los puntos de vista de Paulo. La famosa batalla de "fe vs. obras" de la Reforma y Contra-Reforma encontró su semilla en esta carta. Pero, deberíamos ser cuidadosos para no sobre generalizar el libro como un tratado polémico. Primeramente, era un libro de sabiduría, un set de dichos que guiaban la conducta de una comunidad Criatiano-Judía en Palestina. Mientras el autor tenía un ojo en los dichos de Paulo, su primera pregunta fue: como puede su comunidad vivir fuera de la Ley como seguidores de Jesús?

El Judaísmo siempre ha sido algo más que un conjunto de prácticas religiosas. Fue una vista al mundo que combinaba la fe con los altos estilos de vida moral. La adoración a Dios tenía consecuencias éticas. Cuando Paulo rechazaba los deberes de la Ley (conocidas como "obras"), él realmente estaba rechazando las obligaciones rituales. Los Gentiles que se unían a la Iglesia no tenían que circuncidarse, mantener una dieta kosher, o vivir separados de sus vecinos no-Cristianos. En este sentido, ellos estaban libres de la Ley. Ellos tenían una relación con Dios, no basada en la alianza de Moisés, pero si en la fe.

Desafortunadamente, alguien tomó las palabras de Paulo en su lógica conclusión. Estar libre de la Ley significaba un estilo de vida libertino: libertad sin la Ley de Dios. Es aquí donde Santiago se yergue. El definía "una religión pura (kosher)" como una basada sobre deberes éticos encontrados en la Ley. Una relación con Dios que tenía que ser vivida en el espíritu de Oseas 6:6 ("Porque yo quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos." B de J). O, como  Mateo 9:13 parafraseaba a Oseas: "Yo quiero misericordia, no sacrificio." Quienes vivían la Ley de Dios practicaban obras de caridad y mantenían una reputación moral en alto. Esto es lo que Santiago quería decir con la frase "sean practicantes de la Palabra de Dios."

Santiago ubicaba el estilo de vida moral de los Cristianos en el contexto de la gracia. Cada buen Don viene de Dios. Pero el más grande de todos los regalos era Su "Palabra", el residir en el interior de Cristo por el poder de su Espíritu. La Palabra no era solamente para ser escuchada simplemente, como algo externo. No, era para echar raíces en el mismísimo ser de uno y para vivirla. Para Santiago, la vida de gracia era la vida ética.

Paulo quizás haya rechazado la Ley para ser más pastoral con los nuevos conversos. Pero, con sus raíces Judías, Santiago era más práctico en las implicaciones diarias del estilo de vida Cristiano. Ellos quizás venían de diferentes ángulos teóricos. Pero juntos, ellos ayudaban a definir el nuevo movimiento del Nazareno.

Has estudiado la Palabra hoy? Cómo puedes llevar la palabra a otros? De qué manera la fe guía tus acciones de cada día?