PRIMERA LECTURA:  Daniel 12:1-3

 

El día del Señor

1 En aquel tiempo, se levantará Miguel, el gran príncipe que defiende a tu pueblo.
Será aquel un tiempo de angustia, como no lo hubo desde el principio del mundo. Entonces se salvará tu pueblo; todos aquellos que están escritos ene libro. 2 Muchos de los que duermen en el polvo, despertarán: unos para la vida eterna, otros para el eterno castigo.
3 Los guías sabios brillarán como el esplendor del firmamento, y los que enseñan a muchos la justicia, resplandecerán como estrellas por toda la eternidad.

Cuando se acercaba el milenio, mucha gente estaba preocupada por la corrupción de la sociedad y el fin del mundo. Tales temores no son nuevos; se extienden hasta hace 2200 años al libro de Daniel. Antes de Daniel, las profecías Judías eran análogas; podían ser claramente interpretadas. Llenas de símbolos oscuros que pueden ser interpretadas de muchas maneras diferentes, Daniel es uno de los primeros libros que incluye visiones "apocalípticas" como profecías. Y la preocupación de Daniel se enfocan en el "día del Señor" (el Día del Juicio).
Aún en tiempos de gran tensión, Daniel hace hincapié en la protección de Dios en la persona de Miguel (el Arcángel) [1]. Pero, qué pasa con los justos que murieron y no recibieron protección? Aquí, Daniel introduce los conceptos de la resurrección y el juicio final [2]. Tome en cuenta, que el mal podría ser denunciado como su castigo, mientras que los fieles tendrían su reputación "como las estrellas del cielo", brillantes y para toda la eternidad" [3]. El justo (es decir, los fieles) tienen un lugar en la creación ("el firmamento") igual que las estrellas. Daniel conectaba la vida moral con la creación de Dios; y al final de los tiempos, todo, incluyendo moralidad, se establecería "correcto."
Daniel vio la unidad de la naturaleza y la moralidad en una manera que la cultura Occidental pasa por alto. Pero no deberíamos hacer conexión en términos de karma, la amortización eterna. El juicio de Dios es su misericordia y su amor; estas son las cualidades divinas en las que creemos, no en una retribución moral como "ley del universo." Daniel vio la conexión entre la creación y la moralidad en Dios. La única manera de vivir esta conexión es en una relación de fe.

¿Cómo te ayuda tu fe a afrontar lo desconocido y lo aterrador?