Primera Lectura: Isaías 53:10-11
10 El Señor quiso triturar a su siervo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá a sus descendientes, prolongará sus años y por medio de él prosperarán los designios del Señor. 11 Por las fatigas de su alma, verá la luz y se saciará; con sus sufrimientos justificará mi siervo a muchos, cargando con los crímenes de ellos.
NBLH
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Este pasaje toma lugar en el contexto de Isaías 53, uno de los tan llamados "Cantos del Siervo Sufriente." Escrito al final del Exilio en Babilonia, estos "cantos" hablan de Dios infligiendo sufrimiento sobre su siervo para el bien del pueblo. Mientras los intérpretes han argumentado sobre la identidad del sirviente, los Cristianos siempre han señalado al Cristo crucificado como aquel que sufre por el pueblo. De hecho, Isaías 53 se lee en Viernes Santo como la primera lectura.
Isaías 53:10-11 habla de la razón para el sufrimiento [10] y la recompensa para el sirviente [11]. Observe que tanto el sufrimiento como la recompensa son tan amplias como la comunidad misma; el sirviente sufre por los pecados de la comunidad y los beneficios del sufrimiento son disfrutados por la misma comunidad. De ahí que el sirviente es un líder asignado por Dios (para hacer su voluntad en 53:10) pero rechazado por el pueblo (ver 53:3).
Los Católicos hablan de Jesús como sacerdote, profeta y rey. Las tres imágenes cubiertas en Isaías 53. El líder rechazado (Rey) se ofrece él mismo (sacerdote) por el bien de la comunidad; su acción revela la voluntad la actividad de Dios (profeta).
Dónde ves a Jesús? De qué manera es él tu sacerdote, tu profeta y tu rey?