1 En aquellos días, Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron en presencia del Señor,
15 Josué le dijo al pueblo: "Si no les agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Eufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor".
16 El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; 18 Él fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos al Señor, porque Él es nuestro Dios".
Qué tan difícil es tomar la decisión de creer? Podemos hacer la pregunta de otra manera, cuál es el costo de la fe?
Después de 40 años en el desierto, Josué lideró a los Israelitas a la Tierra Prometida. La gente había aguantado el sufrimiento y la larga espera. Pero, el tomar posesión de la tierra significaba guerrear contra la población local. De ahí que Josué reunió al pueblo (1) y les hizo una pregunta de fe(15). Cuánta fe en Dios tenían los Israelitas?
Durante el tiempo del asentamiento y después, los Israelitas vivieron un mundo de muchos dioses. Estos dioses funcionaban como las mascotas de la población ya que ellos creían en que la existencia de esos dioses era un mandato divino. Así que, luchar contra la población local significaba luchar contra sus dioses.
Josué les dio no solamente una escogencia de fe sino también una de lealtad nacional. Josué parecía preguntarles: "Son ustedes Israelitas o no?" No había espacio para el escape religiosamente o políticamente. Así que tenían que deshacerse de los ídolos [14]. El pueblo renovó su fe mediante el recuento de su historia [16-18].
Mucha gente se pregunta si los primeros Israelitas eran verdaderos monoteístas. En otras palabras, creían ellos solamente en un Dios? Como una filosofía religiosa, el monoteísmo reduce3 todas las divinidades a un solo ser y niega la posibilidad de la existencia de otro gran poder. Los Israelitas eran un pueblo migrante, sin embargo; ellos no se molestaban con tales preguntas filosóficas. Su Dios era un símbolo nacional; ellos rechazaban cualquier otro dios simplemente porque los dioses no eran Israelitas.
Como una nota auxiliar, el monoteísmo, como una filosofía religiosa empezó con los Egipcios, no con los Israelitas. Sin embargo, los Israelitas fueron los primeros en practicar el monoteísmo. En adición, los Israelitas fueron los primeros en creer en un Dios que se revelaba a sí mismo no en los poderes de la naturaleza, pero en los eventos de la historia[17-18]. Por lo tanto, ninguna imagen de la naturaleza podía representar realmente el poder de Dios; así que la ausencia de una imagen llegó a ser parte de la fe de Israel.
En la actualidad, nuestras guerras son por adquirir el poder monetario en el mercado, no la victoria en el campo de batalla. Los medios de difusión nos invaden con imágenes seductivas que nos arrastran fuera de la fe. Y, en la sociedad multicultural actual, hay mucha más diversidad de filosofías que nunca. Enfrentamos la tentación en cada esquina. Permanecemos fiel, o nos apartamos? El reto de Josué es tan relevante hoy como fue cuando el habló esas palabras en la primera lectura.
Reflexiona en el poder y la fortaleza de tu fe. Qué imágenes o ídolos te tientan a pasar más tiempo y dinero de una manera vana? Cuales pasatiempos se han convertido en tus obsesiones? De qué manera puedes poner a Dios primero nuevamente en tu vida?