Evangelio: Marcos 7:31-37
Qué clases de defectos tiene la gente? De qué manera esos defectos retan el crecimiento de la gente?
Todos los tenemos. Incapacidades, Deficiencias, Defectos. Ellos pueden ser físicos, emocionales, morales, de comportamiento, o mentales. La mayoría de nosotros tiene más de uno. Algunos de esos defectos son reales. Otros son imaginarios (Son reales solamente cuando los compareamos con los de otra gente). No importa. Nos obsesionamos, los negamos, los racionalizamos. Y vamos a gastar algún dinero (real) para aliviarnos o liberarnos de ellos. Haremos cualquier cosa para disminuirlos, o para liberarnos de ellos.
Algunas veces llamamos a estos defectos nuestros "demonios". En los tiempos de Jesús, los antiguos equiparaban muchos de esos defectos con la posesión demoníaca. Jesús liberó a un hombre de una incapacidad real, un demonio, pero El hizo más que curarlos. El permitió que el hombre recuperara el sentido del oído y que hablara la verdad.
La narración de este simple milagro tiene sobre-tonos de un exorcismo. El hombre del asunto no solamente recuperó la habilidad de escuchar y hablar. El ahora podía hablar claramente, esto es, hablar por Dios.
31 En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. 32 Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. 33 Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. 34 Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!" (que quiere decir "¡Ábrete!"). 35 Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
7:31 Empezando en territorio de los Gentiles, Jesús viajó a través de Galilea (predominantemente Judío), en territorio Gentil (nuevamente). Viajando al sur a lo largo de la costa del Mar Mediterráneo, Jesús volvió al interior a través de la propia Galilea hacia la esquina Sureste del Mar de Galilea. La Decápolis (literalmente las "diez ciudades" en Griego) era un territorio "Griego" (de aquí el nombre dado al área).
7:33b "habiendo escupido, EL toco su lengua". Hay dos interpretaciones de estas dos acciones. Jesús usó algo de su propia saliva para poner en la lengua del hombre. (Culturalmente, esto no tiene sentido) Más bien parece que El escupió en el suelo como una advertencia simbólica contra los demonios que deseaban interferir en la sanación del habla del hombre.
7:35 "Se le abrieron (capacidad de escuchar) los oídos" es literalmente "Sus oídos (sentidos) fueron abiertos" la habilidad de escuchar y entender era diferente del órgano físico para oír. Esta frase infería que el hombre podía escuchar y entender.
"se le soltó la traba de la lengua" este verso infería la inhabilidad de hablar como resultado de una posesión demoníaca.
Como lo indica la nota antes mencionada, Jesús trataba esta sanación como una posesión demoníaca. El escupió en el suelo como una advertencia contra los espíritus malignos. El tocó los oídos del hombre y la lengua para infundir el poder de Dios. Como resultado, el hombre ahora era capaz de oír verdaderamente y entender. Y las cadenas que ataban su lengua (los demonios amarraban su lengua) fueron rotas. El hombre podía hablar claramente, porque ningún demonio podía tocarlo.
Jesús liberó al hombre de algo más que una enfermedad física. El restableció el carácter moral del hombre y sus contactos sociales. Los Judíos en el tiempo de Jesús asumían que las enfermedades físicas (como la que sufría el hombre) eran el resultado de pecados, ya fuesen personales o ancestrales. Tales enfermedades o defectos eran el reflejo de deficiencias morales. También levantaban barreras entre el hombre y una vida social normal. (De hecho, algunos de los miembros de su familia habían estado avergonzados por su condición y buscaron como esconderlo.) A pesar de la acción de la multitud de entregar el hombre a Jesús, el hombre había sido contado como diferente entre los desclasados y pecadores.
No debemos de exceder nuestra mirada en la voz de quién, o el mandamiento de quién curó al hombre. El hombre respondió a la palabra de Jesús: "Abrete!" El hombre escuchó y sintió a Jesús. Su poder curó al hombre. Ahora, el hombre podía escuchar la verdad. Y ahora podía hablar claramente la verdad. Marcos infiere que el hombre estaba libre de sus demonios y se levantó para proclamar la fe. Cuánto más claro puede alguien hablar?
36 El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; 37 y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos".
La claridad del lenguaje del hombre (su propio testimonio) causó que otros pudieran alabar a Dios y dispersar la reputación de Jesús. Por qué Jesús trató de desalentar a la gente para que no lo alabaran? Históricamente, tal alabanza le traería una respuesta hostil. "El carpintero no tenía derecho de ser un ministro sanador," algunos podían decir. La controversia traería escándalo y el escándalo traería condenación . Quiénes se alzaban (orgullosamente) sobre su puesto serían destruidos.
Había otra razón del por qué de la reacción de Jesús contra tal alabanza. Quienes le alababan podían malentender su ministerio y su Mesianismo. Ellos esperarían que Jesús fuese el vengador de Dios, el Mesías Davídico que conduciría a los Romanos al mar y que restablecería el trono de sus ancestros. Al final, aún sus seguidores más entusiastas lo abandonarían cuando se dieran cuenta que Jesús no podía cumplir sus ambiciones políticas.
Jesús deseaba discreción de parte de la muchedumbre porque El revelaría, con el tiempo, el tipo de Mesías que El era. El también revelaría el tipo de discípulos que el Mesianismo requería.
Es nuestra alabanza a Dios para su beneficio o para beneficio solamente nuestro? O lo hacemos por su gloria? O alabamos a Dios por ambas razones?
Algunas veces los defectos son espirituales. Somos gente de Fe, pero nuestro enfoque espiritual es sobre el ego. Muchas veces la lucha es entre la inmadurez de nuestras necesidades y el ejercicio real de los dones del Espíritu. Estos defectos pueden llevarnos a la frustración ("la Iglesia no llena mis necesidades"). O pueden retarnos al crecimiento. Por medio del crecimiento, empezamos a escuchar y a entender. Entonces, podemos hablar claramente. Nuestros oídos no están más bloqueados. Nuestra lengua no está atada nunca más. A pesar de nuestros defectos, Jesús nos tocará y nos llamará. Y El usará nuestras incapacidades para guiarnos a una fe más grande.
Reflexiona en tus propias deficiencias y defectos. De qué manera te afectan en tu vida espiritual? De qué manera te retan a redoblar tus esfuerzos en la oración y el servicio.?