Evangelio: Juan 6:41-51
Tienes seguro de vida? Por qué es tal cobertura tan importante para ti y tu familia?
"El seguro de vida es la apuesta que pagas contra tu muerte."
La idea del seguro de vida es ilógico pero necesario en nuestra sociedad. A pesar de las bromas de mal gusto a cerca de los vendedores de seguros, ellos proveen un servicio valioso. Les pagamos en vida, para que ellos puedan cuidadr de nuestros seres amados si morimos de una manera inesperada. Es una apuesta, pero que muchos de nosotros estamos dispuestos a tomar.
Si muchos de nosotros tomamos los ilógicos seguros de vida, por qué muy pocos aceptamos la oferta que Jesús nos hace: Cree en mí y vive para siempre. El hace nuestra su ofrenda en la Eucaristía.
Igual que muchos otros pasajes de Juan, este discurso tejía muchos temas diferentes: el pan del cielo vs. el maná, la fuente y testimonio de Jesús, la oferta de vida eterna. Juan de una manera artística hiló estos temas para presentarnos la fe en sus términos más completos.
41 ... Los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo", 42 y decían: "¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?".
6:41 Puesto que Jesús era un Judío hablando a los Judíos el término parece redundante . Pero, a través de los ojos de la audiencia de Juan, los Judíos eran, en el mejor de los casos, hermanos extraños en la fe. Las sinagogas Judías habían rechazado a los seguidores del Nazareno mucho antes que apareciera el evangelio de Juan. El evangelio de Juan usaba la palabra "los Judíos" para referirse a las comunidades Judías controladas por los adversarios de los Cristianos en el primer siglo, los Fariseos.
El evangelio abría la discusión entre Jesús y su audiencia. La gente "murmuraba" contra los predicados de Jesús. Cómo este hijo local clama tanto? Cómo puede hablar tan alto de él mismo sosteniendo que es un profeta?
Juan usaba el "murmurar" para comparar la controversia de Jesús con esa de Moisés en Exodo 16:1-4:
Luego partieron de Elim, y el día quince del segundo mes después de su salida de Egipto, toda la comunidad de los israelitas llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y el Sinaí. En el desierto, los israelitas comenzaron a protestar contra Moisés y Aarón. «Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto, les decían, cuando nos sentábamos delante de las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Porque ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea». Entonces el Señor dijo a Moisés: «Yo haré caer pan para ustedes desde lo alto del cielo, y el pueblo saldrá cada día a recoger su ración diaria. Así los pondré a prueba, para ver si caminan o no de acuerdo con mi ley.
En una manera sutil, Juan condujo dos contextos juntos. En ambas escenas, la gente "murmuraba." En ambas escenas, Dios ofrecía a la gente "pan del cielo." Sin embargo, aquí terminan las similaridades. En la escena con Moisés, Dios le dio pan al pueblo como respuesta a sus quejas. En la escena con Jesús, la gente se lamentaba sobre la respuesta de Dios ofreciéndose el mismo.
43 Jesús les respondió: "No murmuren. 44 Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré el último día. 45 Está escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de Él, se acerca a mí. 46 No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre. 47 Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna.
6:44 "que ME ha enviado" Claramente, nadie puede llegar a Dios al menos que Dios lo haya enviado a EL por medio del Espíritu. La vida espiritual es una iniciativa de Dios, no es nuestra.
6:45 "Está escrito en los profetas, "todos serán discípulos (enseñados por Dios) de Dios." Esta es una interpretación libre de Isaías 54:13. En contexto, el segundo Isaías hablaba de la iniciativa de Dios entre su pueblo. La actividad de Dios sería una bendición para el remanente que regresaba de Babilonia a Judá. Jesús usaba este versículo para recordar a su audiencia que Dios cumpliría su promesa, aún a pesar de su escepticismo.
En vez que Dios ordenara silencio de su pueblo, Jesús mismo era un llamado de atención. El Galileo hablaba por Dios. El tenía el poder del Padre, porque su ministerio empezó como una iniciativa de Dios. (Si, "Yo lo levantaré en el día final" viene de 6:44-45, ambos versículos se refieren a la acción de Dios En verdad, el seguir al mismo Jesús llegaba a ser como un don de Dios.
De qué manera Jesús podía asumir tal apoyo de Dios? Porque Jesús (y solamente Jesús) proviene del Padre y ha "visto" al Padre. Jesús encontró su fuente directamente en el Padre. De ahí que, el clamara ser testigo del Padre (porque El "había visto a Dios y vivía").
48 Yo soy el pan de la vida. 49 Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron. 50 Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida".
La imagen del pan tejían juntos en los temas 6:44-46: la iniciativa de Dios en el ministerio de Jesús, la fuente y el testimonio de Jesús, y el poder de resucitar a los fieles. De la misma manera que el alimento los engrapaba, el pan representaba vida. Al igual que el pan del cielo, Jesús alimentaría al mundo por medio de 1) "bajando del cielo" (como una referencia a su fuente y testimonio) y 2) dando pan a los fieles a fin de que "comiendo no mueran" y puedan "vivir eternamente" (una refrerencia a la resurrección).
Ultimamente, el Padre daba su pan( la vida de Jesús) por "la vida del mundo." En otras palabras, la salvación venía a ser una extensión de la creación, porque la muerte y la resurrección de Cristo los guiaría en un tiempo nuevo y una nueva creación. Los discípulos recibirían el "pan de vida" como resultado de una invitación del Padre.